lunes, 2 de junio de 2014

Ayer me contaron una historia

Que bonito que me ha quedado el título, oye.
A lo que iba, el otro día estuvimos jugando una partida de rol de una forma que yo pensaba que era un mito. He jugado con muchos tipos de directores en el poco tiempo que llevo jugando, unos que nos llevaban de la manos para que no nos perdiésemos, otros que nos dejaban tanta libertad que a veces no sabíamos qué hacer, otros que eran un término medio y lo del otro día, que sólo he sabido definir como cuentacuentos.
Algo así fue, pero sin esas caras de felicidad
Ya al principio la partida empezó rara, todos los jugadores separados y sin ningún objetivo claro, pero bueno, a veces pasa; pero todo se puso aún más raro cuando el DJ (de Director de Juego, que es más cortito de escribir) comenzó a decir lo que hacían los personajes de cada jugador. Bueno, venga, en un principio nos está guiando para que nos juntemos todos, vale, dejemoslo pasar.
Una vez todos juntos, nos enteramos lo que teníamos que hacer, más o menos, y nos desplazamos a lugar que teníamos que ira. Al llegar nos encontramos conque era un edificio de varias plantas, y sólo sabíamos que teníamos que ir ahí, pero no qué hacer, así que decidimos ir planta por planta, a ver qué pasaba. Por lo que entendimos en cada planta había una sola puerta que daba a una casa distinta cada una.
Uno de los jugadores decidió llamar a la puerta de la primera planta, y aquí empezamos con los problemas, el DJ plantó un "No, no llamas", pero ¿cómo que no llamo? Si mi PJ quiere llamar, pues llama. Tras una discusión un tanto absurda el jugador cedió y no llamó.
Esta tónica continuó durante toda la partida, impidiendo el DJ que los jugadores actuasen con libertad, en incluso decidiendo qué hacían sus PJ's y cómo lo hacían.
Esto tuvo su culmen en el único combate de la partida, en la que ni siquiera se tiraron dados, el DJ describió qué hacía cada uno de los PJ's, cómo se posicionaba, de qué forma y a quien pegaba, etc.
Uno de los jugadores, en un momento dado se levantó de la mesa cabreado, se fue a dar una vuelta y volvió con cara seria y se sentó de nuevo con la mirada turbia. Entonces empezamos a jugar, pasamos de la aventura y nos pusimos a hacer chorradas sin dejar al DJ reaccionar, matamos a uno de nuestros compañeros, nos dedicamos a lamer material radiactivo y a hacer el cabra de formas varias. Teníamos que desahogar.

Nada, que todos salimos bastante decepcionados; yo había leído alguna vez sobre DJ que eran así, pero pensaba que eran exageraciones, ahora veo que no; que digo yo que tampoco es tan difícil muchas veces guiar a los jugadores por donde tú quieres, con dejar una pista, poner un PNJ que les indique de forma disimulado por dónde ir o incluso dejar un rastro claramente visible; cualquiera de esas cosas te sirve para que los jugadores se orienten y si lo metes bien parece que es que lo han descubierto ellos mismos. Y bueno, luego está lo de decidir el DJ lo que hacen los personajes, que esa es otra.


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