viernes, 13 de diciembre de 2013

Partida rolera: Star Wars: Al Filo del Imperio


Ayer tarde terminamos la aventura de Huída de Mos Shutta y comenzamos con El Largo Brazo del Hutt. A pesar de que mi resfriado y el agotamiento postlaboral me hizo llevar la partida de forma casi desastrosa, se avanzó, que después de un mes de la última partida ya es algo.

El grupo está formado por Sasha, Mathus y Lowhhrick.
En la sesión anterior consiguieron acabar con los gamorreanos de la cantina, hacerse con el generador de hipermateria (o como se llame) con relativa facilidad y llegaron al muelle Aurek, donde acabaron a duras penas con los droides y con Trex.

Tras tomarse un tiempo para recuperarse de sus heridas, Mathus y Lowhhrick fueron a la torre de control para liberar los amarres del Colmillo de Krayt mientras Sasha se quedaba en la nave, por si hiciese falta.

Mientras Lowhhrick esperaba fuera vigilando, Mathus entró en la torre y convenció a la supervisora de que liberase los amarres con la mayo facilidad (dos tiradas casi perfectas).
Al salir de la torre un grupo de soldados de asalto imperiales comenzaron a atacarles, pero ambos consiguieron despistarlos corriendo por entre las calles de Mos Shutta. Cabe mencionar que el wokiee corría varios metros por delante de Mathus.

Llegaron a su nueva nave para salir zumbando justo cuando un grupo de soldados imperiales entraban al muelle disparando sus blasters.

Al salir del planeta, las alarmas de la nave comenzaron a sonar, apareciendo un par de cazas TIE atacando a la nave, Lowhhrick se puso a los mandos de una torreta laser, acabando con uno de los cazas con un primer disparo y con el otro dos tiros después; quedando la nave intacta.
Tras esto, la nave saltó al hiperespacio huyendo de la zona de Tatooine.
Sin embargo no tuvieron tiempo para relajares, al salir del hiperespacio varias alarmas comenzaron a sonar, se encendieron varias señales luminosas en los controles y una extraña música, además de que la nave estaba impregnada por un pestazo horrible.

Tras dedicar un tiempo a resolver estos problemas y encontrar a un twi-lek cautivo, pusieron rumbo a Ryloth.



Y ahí lo dejamos, que no estaba yo para muchos trotes. Además, cuando comencé con la partida decidí probar una cosa: leer los cuadritos rojos tal y como están, en lugar de decir lo que pone con mis propias palabras, por probar; el tema es que me ha dado la impresión de que al hacer esto lo único que consigo es ralentizar el flujo de la partida y hacerla pesada, no sé si los jugadores tendrán la misma sensación (pronunciaros, oh jugadores). Así que para las próximas partidas, voy a dirigir como he hecho siempre, que no será bien, seguro, pero al menos me siento más cómodo.
Publicar un comentario