jueves, 21 de noviembre de 2013

Diario de Campaña: Las Máscaras de Nyarlathotep (Nueva York)



Hace unos meses que comenzamos a jugar esta campaña de La Llamada de Cthulhu, concretamente desde septiembre llevamos. Sin embargo tanto por falta de tiempo como por pereza no he escrito nada sobre los que ha ido pasando, pero ya iba siendo hora, para luego recordar las que liábamos :P

La última sesión los jugadores terminaron la parte de Nueva York, así que voy a intentar recordar todo lo que ha ido pasando.


ATENCIÓN: Si tienes intención de jugar esta campaña no leas esto, más que nada porque voy a poner cosas de la trama (spoilers que se le llama ahora) y jugar sabiendo lo que va a pasar no debe de tener mucha gracia.


El 5 de Enero de 1925 Clarice Logan, médico especialista en cirugía facial en Nueva York, una joven de 29 años casada con un piloto de aviones que pasa más tiempo fuera de casa que en ella, recibe un telegrama de su viejo amigo Jackson Elias; escritor de obras en las que habla de sectas del mundo. En dicho telegrama este pide a Clarice que reúna un grupo de investigadores para algo referente a la expedición Carlyle, indicándole que llegará a Nueva York el 15 de Enero.

A continuación Clarice contacta mediante carta, telegrama y teléfono con ciertas personas que podían ser de ayuda (en su momento todo tuvo una explicación y todos estaban relacionados con Clarice, pero ya no me acuerdo bien).

Los personajes fueron:
- Louise Belmont, una parapsicóloga de 39 años de Nueva Orleans, que alguna vez había ayudado a Clarice a encontrar cosas con sus poderes.

- Victor Ramirez, un joven investigador privado de Nuevo México, que a sus 26 años se ganaba la vida buscando mascotas perdidas.

- Ernest Hemingway, un oficial militar retirado a sus 30 años, residente en Luisiana; cuya cara estaba gravemente deformada por las cicatrices aún a pesar de los intentos de Clarice por arreglarlo.

- Sofonisba McDermott, una joven londinense de 32 años nacida en Bei-jin, hija de un adinerado lord inglés. Sofonisba fue testigo de la muerte de su padre devorado por un hipopótamo mientras se encontraban de safari.

- Myklos Redburn, ingeniero ateniense de 27 años, de padre americano y madre griega y residente en Salt Lake City.

Una vez todos estuvieron en Nueva York Clarice les explicó que el 15 de ese mismo mes tendría que encontrarse con Jackson, y que este les daría un buen dinero por su trabajo. Clarice les recomendó un hotel de los mejores de Nueva York a un buen precio para pasar la noche y comenzar sus investigaciones; salvo Sofonisba, que se hospedaba en el Hilton, todos fueron al hotel que Clarice les recomendó, descubriendo que se trataba del peor tugurio que habían visto en sus vidas.
Al día siguiente comenzaron a investigar sobre la expedición Carlyle, encontrando algunos artículos de prensa y recurriendo a sus contactos en la ciudad lograron hacerse una idea de lo que le pasó a dicha expedición.

El día 15 Clarice recibió una llamada de Jackson, este le pidió bastante apresuradamente que se reuniese con él esa misma tarde en la habitación de su hotel.
Al llegar encontraron que no había nadie en la recepción ni respondían a las llamadas, así que decidieron ir directamente a la habitación de Jackson. Al llegar se plantearon si aquello podría ser una trampa (así para empezar :-| ) y decidieron ir a alguna de las habitaciones contiguas a preguntar. En una de las de al lado había una pareja de ancianos que acababan de llegar al hotel y no pudieron decirles nada útil; y el resto de habitaciones estaban vacías.Así que decidieron entrar en la habitación, forzando la cerradura, sin embargo tardaron más de lo que esperaban en hacerlo, ya que Victor tenía su habilidad un poco oxidada.

Al entrar en la habitación encontraron todo desordenado y el cadáver del pobre Jackson tirado en la cama con una extraña marca en la frente.
Tras recoger algunos documentos que había en la habitación y comprobar que los malhechores huyeron por la ventana de la habitación, seguramente en un coche por las huellas de neumáticos que había, decidieron avisar a la policía. Myklos bajo a recepción donde ya estaba el recepcionista: un joven en plena edad del pavo; a quien convenció tras una conversación bastante absurda de que avisase a la policía.
Tras unos minutos el teniente Martin Poole se presentó en la escena con otros dos agentes e interrogó a los personajes.
Finalmente el teniente Poole decidió que los personajes eran gente de fiar y compartió con ellos toda la información que tenía.

Al día siguiente los investigadores comenzaron a recabar información siguiendo las pistas que tenían:
Hablaron con el editor de Jackson Elias, Jonah Kensington, y este les contó todo lo que sabía, dónde había estado Elias y que creía que había perdido un poco la cabeza.
Se entrevistaron también con Erica Carlyle, hermana de Roger Carlyle, y consiguieron que les contara cómo su hermano se había aventurado en esa loca expedición, además les permitió examinar unos extraños libros de su hermano.
Una de las pistas los llevo a Harlem, a un negocio llamado "casa del yu-yu" en el que encontraron que se celebraban una especie de ritos. Al ver a más de 30 personas de color decidieron que lo mejor era llamar a la policía, y tras pasar media noche en bicicleta buscando una comisaría en la que no les hicieron ni caso se les ocurrió la grandiosa idea de llamar al teniente Poole y contarle lo de la secta.
Al poco Poole se presentó en la casa del yu-yu con varios agentes, mientras los investigadores observaban escondidos en un callejón, los policías entraron en el local. Unos minutos después unos negros salieron y se llevaron los vehículos de los agentes, quienes no volvieron a ser vistos.

(No recuerdo ya cómo fue exactamente, pero los personajes tuvieron contacto con Mukunga, el sacerdote de la secta, y claro, eso no pudo traer nada bueno) Mientras estaban en casa de Clarice planeando la estrategia a seguir, los personajes escucharon un gran estruendo seguido por el grito de Roberta, la criada de la casa; al ir a ver qué pasaba encontraron un inmenso monstruo con forma de serpiente alada que comenzó a atacarles. A pesar del canguele que les entró hicieron todo lo posible por acabar con él, aunque todo lo que probaban apenas le afectaba. Por suerte Sofonisba acababa de comprar una escopeta de caza de camino a casa de Clarice y pudo acabar con la vida de aquella extraña criatura, aunque la casa de Clarice acabó destrozada y tuvieron que buscar otra residencia.

Bueno, llegamos al final, todo está muy resumido y hay muchas cosas que ya no recuerdo bien (es lo que tiene escribir después de tanto tiempo), pero sí que recuerdo que no ha habido forma de que los jugadores no se tomen todo a cachondeo. Vale, que a mí también me gusta echar unas risas, pero es que no hay manera de que se lo tomen de forma seria :P
El tema es que uno de los jugadores (Sergio, que manejaba al mejicano) se nos fue a Madrid a estudiar, así que incorporamos al Puebla para que tomase el relevo, y esto fue lo que pasó aquel día:

Los hombres del grupo decidieron ir de nuevo a la casa del yu-yu a ver qué había pasado con los policías, así que ahí que se plantaron. Interrogaron al dueño de la tienda, y la liaron de tal manera que acabaron matándolo a él y a otros dos sectarios que pasaban por ahí.
Entonces decidieron bajar al sótano, donde encontraron unos zombis de los que tuvieron que huir porque no les hacían pupa con nada; hasta que Victor decidió que él acababa con los zombis por sus santos cojones, y a puñetazo limpio acabó el sólo con los 4.
Tras esto bajaron todos y se pusieron a registrar el lugar, atado a un poste encontraron a un hombre hecho polvo, que les contó cómo pudo ver la noche anterior un grupo de policías entrar al lugar y enfrentase a los sectarios, pero se desmayo en mitad de todo y no sabe qué pasó exactamente después. El tipo respondía al nombre de James Lancaster, escritor con una labia del cagarse (el personaje del Puebla).
Soltaron a James y siguieron registrando el lugar, encontrando un libro, unas garras y más trastos sectarios, y una gran losa en el suelo.
A punto estuvieron de irse y dejarlo estar, pero les pudo la curiosidad y levantaron la losa, liberando al Chakota, una criatura horripilante hecha de caras humanas. Victor no pudo con tal horror y cayó desmayado, mientras los demás intentaban acabar con el monstruo sin éxito.
Decidieron entonces salir de ahí corriendo, dejando a su amigo tirado y atrayendo con su acción al Chakota a la calle. Ellos consiguieron huir, pero la que lió el bicho en el barrio de Harlem fue memorable.

Al final decidieron que lo mejor que podía hacer era seguir con su investigación y cogieron un barco hacía Inglaterra, y ahí se quedó.

Y este sábado seguimos la partida, a ver qué lían estos por esos lares.
Publicar un comentario